GOLPE A UNA BANDA DEDICADA AL ROBO DE AUTOS Y MOTOS EN MAR DEL PLATA: DOS DE LOS IMPUTADOS TIENEN 15 Y 17 AÑOS
Redacción loguea2 · Publicada 02/09/2026 12:47

Una investigación contra el robo de vehículos en Mar del Plata terminó con cuatro allanamientos simultáneos, cuatro personas imputadas y el secuestro de motocicletas, autopartes, un arma de fuego y otros elementos que podrían resultar fundamentales para esclarecer distintos hechos ocurridos en la ciudad.
Entre los involucrados aparecen dos adolescentes de apenas 15 y 17 años. Los otros imputados son un joven de 18 y un hombre de 30 años.
La investigación fue desarrollada conjuntamente entre la Oficina contra el Delito de Propiedad Automotor y el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, con intervención de efectivos de la Dirección de Investigaciones contra el Crimen Organizado.
Para avanzar sobre el grupo, los investigadores realizaron entrevistas con reserva de identidad y analizaron una importante cantidad de registros provenientes de cámaras de seguridad públicas y privadas.
Las redes sociales también tuvieron un papel importante en la investigación. El análisis de publicaciones y movimientos digitales fue utilizado junto con las imágenes obtenidas para intentar reconstruir la actividad de los sospechosos.
El trabajo permitió establecer, según la investigación, la existencia de una estructura dedicada al robo de automóviles y motocicletas que habría contado con roles definidos entre sus integrantes.
Pero la organización no habría terminado con la sustracción de los vehículos.
Los investigadores también lograron identificar lugares que presuntamente eran utilizados para reducir los rodados robados. Este punto resulta particularmente importante porque detrás del robo automotor existe muchas veces una segunda etapa destinada al desarme y posterior circulación de las piezas.
Con las pruebas reunidas, la Justicia autorizó cuatro allanamientos que fueron realizados de manera simultánea.
Los procedimientos permitieron aprehender a los adolescentes de 15 y 17 años, al joven de 18 y al hombre de 30, quienes quedaron formalmente imputados en la causa.
Durante los operativos también fue secuestrada una pistola calibre .32 con la numeración suprimida y seis municiones en su interior.
El volumen de elementos encontrados muestra otra dimensión de la investigación. La Policía incautó diez motocicletas y una importante cantidad de autopartes cuya procedencia ahora deberá ser establecida.
Entre las piezas secuestradas había puertas, ópticas, capots, ruedas y hasta un cilindro de GNC, además de herramientas de corte que serán sometidas a peritajes.
También fueron encontradas prendas de vestir que, según los investigadores, coincidirían con las observadas en las filmaciones correspondientes a algunos de los hechos investigados.
Un teléfono celular secuestrado durante los procedimientos fue considerado de especial interés para la causa. Su análisis podría aportar información sobre comunicaciones, contactos y movimientos relacionados con los robos.
El caso vuelve a colocar sobre la mesa una problemática que Mar del Plata viene observando repetidamente: la participación de adolescentes cada vez más jóvenes en delitos contra la propiedad, incluso dentro de grupos con cierto nivel de organización.
Que entre los imputados haya adolescentes de 15 y 17 años no debería servir simplemente para alimentar una discusión basada en consignas. También obliga a preguntarse quiénes incorporan a menores a estas estructuras, qué función cumplen dentro de ellas y qué ocurre después de que son identificados por la Justicia.
Especialmente delicada es la situación del adolescente de 15 años, debido al tratamiento particular que establece actualmente el régimen penal juvenil para los menores de 16. Esto no significa que el Estado simplemente ignore lo sucedido, pero sí vuelve a colocar en discusión las herramientas disponibles frente a menores involucrados en hechos delictivos graves o reiterados.
La investigación deberá ahora avanzar sobre cada uno de los vehículos y autopartes secuestrados para establecer su procedencia y determinar cuántos robos pueden ser vinculados con el grupo.
También será necesario establecer si existen otros integrantes que todavía no fueron identificados y, especialmente, reconstruir el destino que tenían los vehículos después de ser sustraídos.
Desbaratar a quienes presuntamente robaban los autos es solamente una parte del problema. Si existía una estructura destinada a reducirlos y comercializar posteriormente sus componentes, habrá que seguir el recorrido completo.
Porque detrás de una rueda, una óptica, una puerta o un motor ofrecido ilegalmente existe muchas veces un vehículo que previamente fue robado y una víctima que perdió uno de sus bienes más importantes.
Los cuatro allanamientos representan un avance importante. Ahora la investigación deberá determinar hasta dónde llegaba la estructura, quiénes participaban y cuál era el destino final de los vehículos y las piezas.
Comentarios de la comunidad
Pueden participar lectores y periodistas. Todos los comentarios pasan por la misma moderación.
Ingresá con tu cuenta gratuita para comentar. Después volverás automáticamente a esta noticia.
INGRESAR PARA COMENTARTodavía no hay comentarios aprobados.
El delincuente no roba porque leyó las estadísticas de pobreza: cuando explicar el delito termina ocultando el fracaso del sistema
Un sociólogo vinculó parte de la inseguridad de Mar del Plata con la marginación y el empobrecimiento. El fenómeno existe y merece s...



